Elegir la propia dirección requiere soltar la necesidad de complacer o entrar en conflictos ajenos.
Hoy mi foco está en habitar mi espacio con total serenidad: sostener mis prioridades, respetar mis tiempos y expresar mi voz con claridad. La verdadera libertad no nace de pelear con la entropía del entorno, sino de dejar de alimentarla.
Firme y en mi propio centro.
Nathalie
